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martes, 10 de noviembre de 2009

La Fraternidad forma a los conductores de ferrocarril

El curso. Los candidatos son diez jóvenes. Secretos para manejar una locomotora moderna, tras la “jubilación” de las máquinas a vapor.
Conocen cada una de las ínfimas varillas en la inmensa maqueta del ferrocarril. Son diez jóvenes que desde octubre pasado y hasta mayo del 2010, recibirán un exhaustivo curso formativo para convertirse en conductores de locomotoras.
Sus edades oscilan entre 21 y 30 años. A todos antecede una experiencia de dos años y medio, período en que se abrazaron al fabuloso mundo de las vías, en que hicieron un curso para jefes de tren.
Su instructor es José Eduardo Cisneros, quien destacó a EL LIBERAL que para ser conductor de ferrocarril se requieren muchas cualidades. “Necesitan ser idóneos y avalados por la empresa para manejar trenes”.
Explicó: “Es imprescindible conocer sobre las observancias del trayecto de la locomotora, el poder de tracción de la misma y la topografía del terreno. De eso dependerán los horarios de los trenes”.

Auto y tren
Cisneros dejó en claro las diferencias entre guiar un auto y un tren. “Toda locomotora funciona en base a palancas, es decir inversores de marcha hacia adelante o atrás. Hay velocidades o puntos de aceleración del 1 al 8”, ahonda.
Durante el curso surgen preguntas que delatan grandes diferencias entre el hoy y fines de la década del 80. “Antes, necesitabas brazos de señales. Hoy, ellos fueron reemplazados por semáforos, celulares, GPS, etc...”
Continúa: “Con respecto a la seguridad, en el pasado los trenes de carga llevaban una equis cantidad de frenos, según el peso que transportaban. Hoy, llevan frenos óptimos y modernos, desde la locomotora hasta el último vagón. Es seguro para trabajar y protege más al público”.
A criterio del instructor, “hoy sabes perfectamente qué hace un tren y otro en cualquier parte del mapa. Es fuerte y decisiva la nueva comunicación”.
Mientras Cisneros dialoga con el periodista, los alumnos delinean maniobras en la maqueta, ensayando posibilidades, riesgos hipotéticos, en la búsqueda de soluciones.
Más allá de que el curso termine el año próximo, continuamente los alumnos son evaluados. La más inmediata expirará el 4 de diciembre con un examen.

El curso dura 9 meses. Está dividido en cuatro áreas: primero, Reglamento y Señales, dos, Física, Mecánica y Electricidad Básica, tres, Electricidad de la Locomotora, Neumáticos y Reguladores de Velocidad. Por último, Ubicación de los Elementos en la Locomotora y Técnicas de Manejo. Clases: lunes a sábado, en la escuela José Ambrini.

Fuente: El Liberal

1 comentario:

Claudia Covelo dijo...

me llamo Esteban Dorsi vivo en Temperley y me gustaría hacer el curso y trabajar de motorman, si tengo que empezar como boletero o guarda me da igual, estoy buscando trabajo tengo 22 años, secundario completo, y quisiera trabajar en el ferrocarril. desde ya muchas gracias.